sábado, 6 de junio de 2015

Leoz, de responsable del fútbol sudamericano a preso y procesado

El paraguayo Nicolás Leoz, que estuvo durante 27 años en la cresta de la ola como presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), ahora a sus 86 años cayó en picado y se encuentra bajo prisión domiciliaria como uno de los implicados del escándalo de corrupción de la FIFA.

Entre 1986 y 2013, Leoz ocupó los escenarios más privilegiados de los campeonatos sudamericanos y las Copas del Mundo como presidente de la CONMEBOL.

El directivo paraguayo se entronizó como el fusible que encontraron el brasileño Joao Havelange, expresidente de la FIFA, y el argentino Julio Grondona, exvicepesidente del organismo mundial, para dar un corte a una larga crisis que se apoderó del fútbol sudamericano y que finalizó en 1986 en un congreso en Bogotá con la defección del peruano Teófilo Salinas y la entronización del paraguayo.

A partir de entonces, el fútbol de la región despegó en materia económica, al tiempo que se fueron instalando las nuevas tecnologías para las transmisiones televisivas, que transformaron este deporte en un grande y lucrativo negocio.

Bajo su mandato, los países sudamericanos no dudaron en construir su actual lujosa sede permanente en las afueras de la capital paraguaya, incluido un hotel cinco estrellas, uno de los mejores de su tipo en Asunción.

El gobierno paraguayo le confirió a la propiedad de la CONMEBOL el estatuto de inviolable por las leyes paraguayas, pero la Cámara de Diputados dio el miércoles un primer paso para cancelarle el beneficio en medio del escándalo que remeció a la FIFA.

Cuando nadie lo esperaba, el paraguayo renunció en abril de 2013 a la presidencia de la CONMEBOL, tiempo después del primer ramalazo que lo salpicó, y fue reemplazado por el uruguayo Eugenio Figueredo (83), hoy preso en Suiza por los casos de corrupción de la FIFA.

Leoz, cuyo nombre lleva el estadio del club Libertad, en Asunción, equipo del cual fue presidente, sufre en estos días un proceso de extradición a Estados Unidos, donde está señalado por corrupción. "Me indigna lo que me están haciendo", sostuvo al enterarse de los señalamientos.

Es acusado con otros seis dirigentes de la FIFA y varios empresarios ligados al marketing deportivo de haber recibido sobornos y practicado extorsiones relacionados con la retransmisión televisiva de los partidos y la elección de sedes de los Campeonatos del Mundo. En una entrevista en 2014 con la AFP, Leoz admitió efectivamente que recibió 130.000 dólares de la compañía que tenía los derechos de televisión en los años noventa y que se derrumbó poco después del 2000.

Dijo que lo tomó como un agradecimiento y que ese dinero lo volcó en la construcción y mejoras de cuatro escuelas para indígenas ubicadas en lejanos parajes de Paraguay, movimientos sobre los cuales dijo tener toda la documentación.